Finalmente y tras 6 años trabajando en los criterios comunes para determinar qué es cada producto a nivel europeo, parece ser que ya se ha concretado. Durante muchos años cada país ha utilizado su criterio propio para llamar a un producto cosmético Natural, Bio o Ecológico pero ahora se ha creado un marco común europeo para que todos sepas allá donde vayamos de qué estamos hablando. Este marco evitará tener que hacer certificaciones de productos ya certificados, además de potenciar la industria regional cosmética. Bienvenidos a la “europeización”! (más que globalización).
Debido a su crecimiento en los últimos años no sólo en cuanto a ventas pero sobretodo a nivel de interés en este tipo de productos, se ha visto la necesidad de determinar qué porcentajes “marcan la diferencia”. Se prevén, a pesar de la crisis, unas ventas de unos 2 billones de euros para 2010 y el sector habla de cifras de crecimiento altas. Los países con mayor crecimiento de venta son Alemania y Francia, esperando crecimientos del 10% y el 5% respectivamente de las ventas de cosmética natural en los próximos años.
En Enero de 2010 se dio el ok a los nuevos estándares internacionales europeos, European Directive 76/768/EEC, que estipulan cuáles son los requisitos mínimos para la cosmética ecológica y natural; son los denominados Cosmos-Standard. Se han puesto de acuerdo las principales 6 empresas certificadores europeas: Ecocert, Cosmebio, BDIH, Bioforum, ICEA y SOIL Association.
Sin embargo, también hay inconvenientes para las empresas cosméticas: deberán reformular y etiquetar de nuevo todos sus productos para adaptarlos a los nuevos estándares. Además, durante estos 6 años se ha escogido el nuevo logo europeo que identificará estos productos, la “Eurohoja”, creada por un alemán y escogida entre 3.500 diseños presentados por estudiantes de arte y diseño con la votación de 130.000 personas. Así pues, desde el 1 de Julio de 2010, será obligatoria en todos los productos ecológicos envasados que procedan de la UE (aunque no será obligatoria en productos importados).
Cosmos (recordemos que es la nueva nomenclatura de los requisitos mínimos) establece 2 niveles: los Cosmos-Organic (ecológicos) y los Cosmos-Natural (naturales).
Para que un producto sea ecológico el 95% de los ingredientes ecológicos se tienen que haber extraído por métodos de extracción física sencilla, que en el 5% restante los residuos petroquímicos nunca superen el 2% y que al menos un 20% del producto total sea de producto ecológico incluida el agua.
Los productos naturales, por el contrario, no se les exige que haya un mínimo de ingredientes ecológicos.
Esta es una de las principales confusiones entre los consumidores. Ahora no se podrá decir que una crema es ecológica a no ser que tenga el 95% de materias ecológicas. Los productos que tengan menos de ese porcentaje han de de hacer referencia explícita de la procedencia ecológica, por ejemplo, “gel de aceite de jengibre ecológico”.
El proceso de fabricación ha de ser sencillo y no contaminar, el envasado ha de ser reciclable y su proceso de fabricación ha de hacerse con el menor gasto energético. El cartón reciclado, el cristal y el papel biodegradable son los productos usados. Está prohibida la manipulación genética y las pruebas sobre animales.
BIBLIOGRAFÍA