Lo importante no es el problema sino la solución. En la actualidad, existen una serie de tratamientos con un nivel de eficacia más que aceptable contra la antiestética afección de la piel conocida como cuperosis.
La dilatación de los vasos capilares que irrigan la dermis como consecuencia de un aumento de la presión sanguínea se manifiesta en algunas personas, especialmente en mujeres de piel clara y fina, mediante la aparición de enrojecimientos en distintas partes del rostro principalmente, aunque también pueden encontrarse en otras partes del cuerpo como el cuello o el cuero cabelludo.
De origen hereditario, existen una serie de factores que favorecen la aparición, casi siempre en las mejillas y en las aletas de la nariz, de esos filamentos finos arborizados, denominados telangiectasias, de color prácticamente rojo.
Conviene tener en cuenta que, aunque la cuperosis es un problema exclusivamente estético, si no se cuida, en algunas personas, cuando alcanzan los 35 o 40 años, puede llegar a derivar en enfermedades importantes, como pústulas, granulomas e, incluso, problemas oculares.
Como la mejor forma de empezar a encontrar soluciones para cualquier problema de salud o estético es la prevención, el primer remedio contra la cuperosis o, cuando menos, una buena forma de mitigar sus efectos es tratar de evitar dichos factores que actúan como desencadenantes de la afección al favorecer la dilatación sanguínea, que son los siguientes: alcohol, estrés, exceso de sol, cambios bruscos de temperatura, comidas opíparas, ingestión de picantes, desarreglos hormonales y determinadas enfermedades como la diabetes o la hipertensión.
Por otro lado, existen métodos de fisioestética de contrastada efectividad a la hora de eliminar, o reducir notablemente, las molestas manchitas rojas propias de la cuperosis. Uno de los métodos más eficaces son las intervenciones con láser, cuyo objetivo es destruir los capilares superficiales, favoreciendo enormemente la eliminación de las telangiectasias. Otros procedimientos, sustituyen el láser como arma contra los capilares por finas agujas o campos eléctricos. Los masajes y otros tratamientos antiestrés llevados a cabos por fisioterapeutas especializados también se erigen como métodos eficaces contra la cuperosis en su faceta preventiva.
En definitiva, lo único que deber preocuparnos de la cuperosis es su curación, que debe enfocarse en varios ámbitos: las medidas preventivas, el uso de cosméticos adecuados especialmente diseñados para pieles sensibles o muy reactivas, que son las principales víctimas de esta afección, y las intervenciones o tratamientos específicos: láser, acupuntura, campos eléctricos, etc.
BIBLIOGRAFÍA
- CALLEJAS, MA, GRIMALT, R Y PERI JM (2003). Facial blushing and endoscopic thoracic sympthectomy.
- TILLES, G (1995). “Actualités sur la rosacée”. Bulletin d’Esthetique Dermatologique et de Cosmetologie.