Si hay algo que hace famosa a China, aparte de su Gran Muralla, es su astrología. Más de 3000 años prediciendo el futuro, los chinos han demostrado predicciones exactas en el pasado con respecto a las tendencias económicas, las guerras y así sucesivamente.
Su origen se asocia con el Emperador Huang Ti alrededor del año 2637 a.C., cuando introdujo 5 ciclos de doce años regidos por animales distintivos: Rata, Búfalo, Tigre, Liebre, Dragón, Serpiente, Caballo, Oveja, Mono, Gallo, Perro y Cerdo.
El año chino ordinario consta de 12 lunaciones (doce meses lunares) lo que supone entre 353 y 355 días. El año comienza cuando el sol entra en Piscis, con la primera luna nueva.
Hay muchas teorías acerca del origen de la astrología china y el zodiaco chino. Según una leyenda, una vez Buda convocó a todos los animales a reunirse con él antes de que partiera de la tierra. Después de conseguir la convocatoria, sólo doce animales acudieron a la despedida y se les concedió a cada uno, un año en la astrología china. Los doce años se organizan según el momento en que aparecieron los animales. El orden fue: rata, buey, tigre, conejo, dragón, serpiente, caballo, carnero, mono, gallo, perro y cerdo. Dice la leyenda que la rata fue sobre el lomo del buey todo el camino y una vez llegaron a la meta, saltó y se colocó primera en la carrera.
La idea esencial detrás del horóscopo chino es que hay cinco elementos básicos que componen el universo. Estos cinco elementos: agua, madera, fuego, tierra y metal, cuando se los combina con los doce signos: rata, buey, tigre, conejo, dragón, serpiente, caballo, carnero, mono, gallo, perro y cerdo, forman el sexagésimo año del ciclo, conocido también como el calendario lunar.
El 26 de Enero de 2009 se dejó atrás el año de la rata y se dio paso al año del buey, coincidiendo con el primer día del primer mes lunar. El buey es un animal que representa "la honestidad, la honradez y, sobre todo, mucho trabajo", lo contrario a la rata que se caracteriza por cambios vertiginosos e inestabilidad.
Buey, significa “tirar para adelante”, seguir silenciosamente aún cuando todo parezca estar en contra, crear y triunfar a través del esfuerzo, el mérito, la perseverancia y la paciencia, que lograrán que el duro y congelado suelo suelte al fin su fuerza creadora y comience así la primavera. Además, acaba lo que la rata inició y aporta de nuevo estabilidad.
BIBLIOGRAFÍA