Ya en la antigua Grecia, se conocían los beneficios para el organismo humano de los baños en agua marina. Desde el instituto en la playa de Lido en Venecia, el primero dedicado al estudio de los efectos de este tipo de tratamiento, hasta nuestros días, la Thalasoterapia ( tratamiento con agua del mar, en griego ) nos ofrece multitud de beneficios para el organismo, que vale la pena aprovechar.
No todos los mares sirven para el uso terapeúticos. Los más adecuados son los de aguas cálidas ó templadas, como las que podemos encontrar en las costas mediaterraneas ó atlánticas. Esta temperatura es la que produce la proliferación de elementos que luego resultan beneficiosos para nuestro organismo ( 89 elementos esenciales, entre ellos vitaminas y microorganismos que liberan sustancias antivirales, antibacterianas, hormonales, y nutrientes, que nuestra piel asimila fácilmente ).
El agua marina tiene propiedades curativas para la piel, y es un excelente relajante. También es eficaz para tratar los problemas de obesidad y de estrés, a la vez que patologías como el insomnio, la osteoporosis, la artritis, el reumatismo, el asma o la faringitis. Además, favorece la circulación de la sangre, revitaliza los tejidos, tiene un efecto desinflamatorio, y equilibra y retrasa el envejecimiento de la piel.
Son muchas las afecciones que pueden mejorar con los baños de mar: desde respiratorias, musculares y dermatológicas, hasta cardíacas, infecciosas, metabólicas y reumáticas, entre otras. Los niños y los ancianos son quienes más suelen notar sus efectos, aunque también las personas que padecen estrés mejoran prontamente. Asimismo, la thalasoterapia también está indicada para madres que acaban de dar a luz o para recuperarse de procesos post traumáticos, post quirúrgicos o episodios infecciosos, entre otros muchos problemas de salud.
Además este tipo de terapia es muy utilizada entre los deportistas, ya que con los baños relajan la musculatura tras el esfuerzo que realizan, y ayudan a la recuperación de lesiones musculares y articulares. Como colofón, resulta que la brisa marina es un “spray” natural rico en yodo, una sustancia eficaz para regular la tiroides.
Lo mejor es tomar el baño de mar a la mañana, cuando la arena está caliente, y dejar que las olas golpeen nuestro cuerpo también es bueno. No es aconsejable meterse en el mar después de comer o beber alcohol, existen mayores riesgos de padecer un síncope, cote de digestión o un mareo.
BIBLIOGRAFÍA