Los colores principales de este Otoño, ya lo dijimos, son el violáceo y los morados profundos, el rojo vino tinto, los tonos rojizos apagados, el verde musgo, el chocolate, el mostaza, y el pardo ceniza. A esta lista, se agregan los perennes blancos y negros y los tonos grises. El blanco debe ser polar, el negro denso como el cielo de tormenta. Y el gris, para vaqueros, casi azulado. Este otoño quedan fuera los tonos pastel.
Las líneas son rectas y depuradas, y los tejidos deben adaptarse perfectamente a la silueta. Los diseñadores ven a una mujer muy invernal, pero sobria y elegante. Sueters ajustados, panties oscuros, vaqueros de los ochenta, negros y grises, pero nada de campanas ni pitillos.
La inspiración es el minimalismo, aunque con un aire yuppie de los años 90, más libre y desestructurado. Se verá mucho blanco y negro en los trajes de coctel y los vestidos de noche. Las rayas marineras de este verano seguirán adornando sobrias y blanquinegras.
Para las más animadas, complementos para todos los gustos: Los gorros rusos de piel, las boinas con visera o de lana resultan aliados de los días bajo cero. Siguen los collares largos con maxi-eslabones y los cinturones anchos sobre todas las prendas. Las condecoraciones y las charreteras recrean el estilo militar con botas de tipo masculino. Los zapatos con plataformas y puntas cuadradas junto con las botas espaciales de media caña. Las bufandas de piel y las rosas estampadas, aplicadas o bordadas serán tus aliados para cualquier estilo.